La Bella y la Bestia, por la Lic. María Inés Álvarez
En (Consultoría, Novedades del Blog) por Paola Diaz el 04-04-2008
Una de nuestras Chicas-E me envió un artículo que me pareció interesante compartir esta comunidad de emprendedoras. Nuestra Chica-E es la Lic. María Inés Álvarez, Directora de Thelema, quien ha sido recientemente presentada en este blog. Si hay algo que siempre podemos aprender es a entender un poco más sobre las relaciones humanas, ni qué hablar sobre las relaciones de pareja. Le dejo las palabras de María Inés en el artículo: La Bella y la Bestia. Foto: lacadaz.
La Bella y la Bestia
Los aspectos inconcientes en las elecciones de pareja (1ª parte).
Cuando tenemos una relación de pareja desastrosa podemos consolarnos diciéndonos que seguramente elegimos mal y que no volverá a repetirse. Cuando esta situación de fracasos se reitera, estamos ya ante una pauta de que algo anda mal con nuestro inconciente que nos arrastra a relaciones incomprensibles y dolorosas.
El Dr. Carl Jung (1875-1961) postula la existencia de “modelos mentales inconcientes” que denomina arquetipos. Estos contenidos mentales son inaccesibles para nosotros de forma directa, pero es a través de nuestras conductas como podemos darnos cuenta de que están operando.
Estas imágenes interiores tienen una especial fascinación, y son “idealizaciones” de hombre o de mujer que acuñamos en nuestro inconciente y luego “colgamos” en alguna persona por la que nos sentimos atraídos, la cual nos sirve de “percha” (aunque obviamente esa persona tiene alguna característica que evoca lejanamente a nuestra idealización). Cuando pasa algún tiempo, la persona real empieza a asomar debajo de
la idealizada dejando ver inevitablemente el lado difícil del arquetipo, es ahí donde nos sentimos estafados y acusamos al otro de haber cambiado, cuando en realidad teníamos
desde el principio la información de cómo era el o ella, solo que lo ocultábamos con nuestro ciego enamoramiento.
La noticia alentadora es que Jung estableció una clasificación de 4 arquetipos femeninos (anima) y 4 masculinos (animus), alrededor de los cuales se articula el mundo entero de la relacion entre hombre y mujer en toda su complejidad.
Una mujer que no analiza su animus ( es decir el modelo de varón que inconcientemente busca ) anda por el mundo con un malhumor tremendo y con la secreta convicción de que todos los hombres quieren dominarla; sin darse cuenta de que el que en realidad la domina es el hombre inconciente que lleva dentro y que no conoce.
Un hombre que no conoce su anima ( el modelo de mujer que lleva adentro) exhibe una mezquindad muy particular, su vanidad personal y su humor variable difunde en torno de si una atmósfera ponzoñosa , da la impresión de estar todo el tiempo en un escenario,
desempeñando un papel superficial y poco comprometido e imposibilitado de sostener relaciones amorosas a largo plazo.
Para nuestros hombres, que jamás entienden a las mujeres:
Los arquetipos femeninos son la madre, la amazona, la mariposa y la médium. Cada uno exhibe dos rostros: uno luminoso que mira hacia arriba y es el que seduce al varón, y otro oculto pero siempre presente que aflorara en algún momento de la relación.
Por supuesto que hablamos de casos extremos que sirven para la compresión de la idea.
Los arquetipos aparecen entremezclados y suavizados en la vida real, pero son fácilmente reconocibles los tipos en uno mismo y en personas de nuestro alrededor.
*La madre: es una figura llena de cualidades protectoras, brinda atención y mimos. Su rostro luminoso es el del hogar y la seguridad, el del perdón y del consuelo.
Una pareja así te saca el turno del medico y te acompaña, no se olvida jamás de prepararte la vianda y esta en todos los detalles domésticos con excelencia.
Su rostro oscuro corresponde a la que posee y devora. El hombre que elija este tipo de mujeres tendrá graves dificultades en valerse por si mismo, en hacer actividades no laborales fuera del hogar y lentamente ira cediendo hasta ser cercado en una jaula mental que le obstruye ser independiente y tomar decisiones por si mismo
*La mariposa: mujeres siempre producidas e impecables, divertidas, su presencia jamás pasa inadvertida. Su lado luminoso es el sentimiento esrerico, la alegría y el amor por la cultura y la comunicación.
Su lado oscuro corresponde a mujeres inestables, promiscuas y con algo de adolescentes. Pueden ser frías, despiadadas, impredecibles engañosas y versátiles, incapaz de mantener la lealtad en una relación.
Poco queda de la autoestima de un hombre aplastado por la deslealtad de una mariposa.
Están particularmente en riesgo aquellos varones inseguros que corren atrás de estas mujeres “trofeo” que exhibidas son símbolo de triunfo.
*La amazona: es una figura fuerte y capaz, eficiente y practica, que no retacea su apoyo. Su faz luminosa es la capacidad de hacer frente a la realidad, de tratar con el mudo material y sus complejidades. Ella es la resolvedora de problemas.
La cara sombría es dominante, manipuladora, rígida, dogmática y esclava de lo establecido. Si el hombre percibe negativamente esta faceta, esta condenado a callar y obedecer, ella es la dueña de la fuerza y en su forma mas extrema se emparenta con la violencia.
*La médium: musa y visionaria, ella puede desentrañar los secretos del universo. Su dimensión iluminada la hace intuitiva e iluminada, espontánea, jubilosa y creativa. La faz oscura se muestra en ella como locura, caos, entrega fanática a algún delirio místico, artístico o social. Totalmente alejada del mundo real. A su lado, el hombre puede encontrar que lo han sacrificado en le altar del caos, que su personalidad y su necesidad de hacer algo valioso por el mundo se esta desintegrando en un torbellino de sueños que se deshacen una y otra vez sin concretar nada.
Con esta información, cada hombre debe analizarse honestamente, pues cuanto mas sepa acerca del modelo de mujer que tiende a elegir, mas libre estará de tomar la cara sombría que en mayor o menor grado siempre esta presente en el arquetipo.
Otro concepto muy interesante es analizar la habilidad básica de cada arquetipo.
Las grandes esclavitudes amorosas van de la mano de considerarnos incapaces de algo, esperando que sea nuestra pareja quien lo resuelva.
La madre Cuida, mima.
La amazona organiza, genera recursos.
La mariposa divierte, crea contactos sociales.
La médium intuye, es sabia y profunda.
Un hombre que se siente niño buscara compulsivamente una madre. Quien no haya trascendido la adolescencia, una guerrera. Quien dude de su hombría posiblemente
andará tras las mariposas para mostrarlas y quien se sienta agobiado o perdido tendera a una pareja guru que lo contenga.
Se trata entonces de resolver individualmente las necesidades básicas, a fin de llegar e una relación completos. Entonces puedo relacionarme con el otro sin reclamos ocultos, porque cuando el otro me completa, dejarlo ir seria desgarrador… y no puedo.
Es útil saber que con distintas parejas podemos tomar nosotros distintos papeles arquetípicos.
La propuesta es que identifiques por lo menos una persona real de tu entorno que responda al arquetipo; luego que te preguntes de que crees que jugas vos en pareja (si sos mujer) o qué tipo de mujer elegís (si sos hombre).
En nuestro próximo número analizaremos los arquetipos masculinos y sus particularidades.
Puede leer la Segunda Parte del Artículo Aquí.
Autora: María Inés Álvarez. Directora de Thelema, Centro de Asistencia y Desarrollo Terapéutico.





























